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Cacera del Cambrones


La Cacera
Cacera del Cambrones o de la Noble Junta de Cabezuelas.
   
Los pueblos de San Cristóbal de Segovia, Palazuelos de Eresma, Tabanera del Monte, Sonsoto, Trescasas y La Lastrilla poseen y aprovechan en comunidad desde tiempo inmemorial una acequia, cauce o cacera, construida por los propios concejos, que atraviesa sus términos municipales y se conoce como la Cacera del Cambrones o Cacera de la Noble Junta de Cabezuelas. Esta Cacera derivaba aguas del río Cambrones en la “presa de la madre”, en el paraje denominado Mata de la Saúca hacia el mediodía y La Grajera hacia el norte, para el abastecimiento y usos comunes de las citadas poblaciones y riego de sus prados dehesas y linares, e incluso para el uso de molinos. No se tienen datos precisos de la época de construcción de la cacera, aunque sí se sabe que desde principios del siglo XV, ya aparecen testimonios históricos documentados y fehacientes, referidos a la propiedad y uso de la presa, cacera, márgenes y aguas. A pesar de que hoy en día la Cacera no desempeñe un papel tan protagonista como en épocas pasadas, sigue formando parte de nuestra historia, con unos valores culturales, naturales y paisajísticos que merecen la pena ser conservados y trasmitidos. Todos los últimos sábados de mayo, se reunían y se reúnen, pero ahora en muchísima menos cantidad, los vecinos de los pueblos para realizar la limpieza de la acequia, constituyendo un día festivo de convivencia y hermandad entre los pueblos que trata de revivir ese esfuerzo de gentes de distintos pensamientos con un fin común y solidario.

Madre

Actas desde el siglo XV
El Día de la Cacera Mayor.
 
Pero volvamos al Día de la Cacera Mayor. Los tramos de la cacera que tiene a su cargo cada pueblo se llaman “quintos”, cuya longitud está determinada por la cantidad de agua que recibe de la cacera. A la salida del sol, tal y como dicen las ordenanzas, los miembros de la Noble Junta de Cabezuelas cortan el agua de la presa para que la limpieza por parte de los pueblos sea más fácil. A continuación limpian un pequeño tramo de la cacera y almuerzan juntos, para luego irse cada uno al quinto de sus pueblos.

Tras este “quinto institucional”, comienzan los quintos de las distintas poblaciones, con el siguiente orden: Sonsoto, San Cristóbal, Trescasas, Tabanera, Palazuelos y La Lastrilla. Para señalar el lugar donde empieza el quinto, los peones cavan en el suelo una cruz y recorren el quinto, limpiando el cauce de tierra, hojas, algún que otro residuo y vegetación que invade la cacera. Los más viejos se encargan de “vigilar” la comida y llevar las botas de vino para los peones, que entre azadonazo y azadonazo echan un buen trago.

A medio camino, en un lugar estratégico situado a la sombra se vuelven a refrescar para luego continuar con la tarea. Al final del quinto, cavan una media luna, que se cava una vez rebasada la cruz de inicio del quinto del pueblo siguiente, es decir, que el lugar de conjunción de dos quintos se limpia por los dos pueblos.

Esta tradición de cavar una cruz y una media luna es vista por muchos de los vecinos de los pueblos y por estudiosos de la cacera como una prueba de la antigüedad de la cacera y un testimonio de la convivencia y colaboración entre hombres de las dos religiones, remontando la construcción de la cacera entre los siglos XI y XII.
Después del trabajo, los peones van a comer cada uno su merienda -chuletas, tortilla, pescado- y tras la charla y recordar los viejos tiempos en la cacera, se ponen todos de rodillas y rezan un oración que se trasmite de generación en generación. Tras el rezo, la partida de cartas hasta las 5 ó 6 de la tarde, en que se vuelve a abrir la compuerta y el agua vuelve a discurrir por la cacera. Cada peón vuelve a su casa, aunque antiguamente cuando llegaban al pueblo se merendaba en las eras con la familia y había baile. Era un día de fiesta, la fiesta del agua.

Es importante el mantenimiento de estas vías tradicionales de agua, no sólo por su aspecto cultural e histórico, sino también por su importancia ambiental, generando vida a su paso. Es necesaria la rehabilitación de los tramos en desuso y la conservación de los que áun se siguen utilizando, evitando su entubamiento y ocupación. Algunas noticias positivas hay a este respecto. Esperemos que prenda la llama en todos los lugares.




El Día de la Cacera Mayor

Cruz

Media Luna

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